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1.4.16

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil



Desde el año 1967, cada 2 de abril, como un homenaje al nacimiento de Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil. Un día para compartir y contagiar la pasión por la lectura y darle visibilidad a los buenos libros para niños. 

Cada año un país miembro de IBBY se encarga del afiche para esta fiesta de la literatura infantil; este año la ilustración es de Ziraldo, de Brasil y el texto de Luciana Sandroni.


Érase una vez

"Erase una vez una… ¿Princesa? No.
Érase una vez una biblioteca. Y érase también una vez una niña llamada Luisa que fue a la biblioteca por primera vez. La niña caminaba despacio, tirando de una mochila de rueditas enoooorme. Observaba todo con admiración: estantes y más estantes repletos de libros. Mesas, sillas, almohadas de colores, dibujos y carteles en las paredes.
— Traje la foto — le dijo tímidamente a la bibliotecaria.
— ¡Muy bien Luisa! Voy a inscribirte. Mientras tanto puedes ir escogiendo el libro. ¿Sabes que puedes llevarte un libro a casa?
— ¿Uno sólo? — Preguntó decepcionada.
En ese mismo instante sonó el teléfono y la bibliotecaria dejó a la niña con la tan difícil tarea de elegir un único libro en la infinidad de estantes. Luisa arrastró su mochila y buscó, buscó hasta que encontró su libro favorito: Blancanieves. Se trataba de una edición de tapa dura, con hermosas ilustraciones. Con el libro en la mano empujó su mochila de nuevo y, cuando ya estaba a punto de salir, alguien le tocó el hombro. La niña se dio la vuelta y casi se cae para atrás del susto: nada más y nada menos era el Gato con Botas con su libro en la mano, ¡digo, entre las patas!
— Buenos días, ¿Cómo estás? — le dijo haciendo una reverencia.
— Luisa, ¿acaso no te sabes de memoria todas esas historias de princesas? ¿Por qué no te llevas mi libro El Gato con Botas, que es mucho más divertido?
Luisa con la boca abierta no sabía qué decir.
— ¿Qué te pasa? ¿Te comió la lengua el gato? — Bromeó.
— ¿Eres el Gato con Botas de verdad, verdad?
— ¡Sí, en persona, digo, de carne y hueso! Llévame a tu casa y sabrás todo sobre mi historia y la del Marqués de Carabás.
La niña, de tan perpleja, solo conseguía asentir con la cabeza. El Gato con Botas, con un toque de magia regresó a su libro y, cuando Luisa estaba a punto de salir de la biblioteca, volvió a sentir un toque en el hombro. Era ella: "blanca como la nieve, colorada como la sangre y con cabellos negros como el ébano". ¿Adivinaste?
— ¿Blancanieves? — dijo Luisa anonadada.
— Luisa, llévame contigo también. Esta edición — dijo mostrándole su propio libro — es una adaptación auténtica del cuento de los hermanos Grimm.
Cuando la niña estaba a punto de coger el libro, el Gato con Botas apareció molesto:
— Blancanieves, Luisa ya escogió. Vete con tus seis enanos.
— ¡Son siete y no seis! ¡ Y ella aún no ha escogido! — le dijo Blancanieves roja de cólera.
Los dos miraban a la niña esperando una respuesta:
— No sé cuál llevar...quería llevármelos todos...
De repente, sucedió algo increíble: fueron saliendo de los libros Cenicienta, Caperucita Roja, Rapunzel. Un equipo completo de princesas de verdad.
— Luisa llévame a tu casa — le suplicaban todas.
— Yo sólo necesito una cama para dormir un rato — dijo la Bella Durmiente mientras bostezaba.
— Solo cien años — dijo el Gato burlándose.
— Puedo limpiar tu casa, pero de noche tengo una fiesta en el castillo del ....
— ¡Príncipe! — gritaron todos.
— En mi cesta tengo torta y vino. ¿Quién quiere? — ofreció Caperucita.
Y continuaron apareciendo más personajes: el Patito Feo, la Vendedora de Fósforos, el Soldadito de Plomo y la Bailarina:
— ¿Luisa podemos ir contigo? Somos los personajes de Andersen — pidió el Patito Feo que tan feo… no era.
— ¿ Tu casa está calentita? — preguntó la Vendedora de los Fósforos.
De repente, delante de todos, apareció un lobo enorme, peludo, muy peludo, con los dientes afilados: ¡el Lobo Feroz!
— Lobo ¿por qué tienes esa boca tan grande? — le preguntó Caperucita por costumbre.
— Yo les protejo — dijo valientemente el Soldadito de Plomo.
El Lobo abrió la boca y… ¿Se los comió a todos? No. Solo bostezó de tanto sueño y les dijo con calma:
— Tranquilos. Sólo quería darles una idea. Luisa se lleva el libro de Blancanieves y nosotros entramos en su mochila que es muy grande.
A todos les gustó su idea.
— ¿Luisa nos dejas ir contigo?
— ¡Claro que sí! — Dijo Luisa abriendo la mochila.
Los personajes hicieron fila y fueron entrando uno a uno.
— ¡Primero las princesas! — dijo la Cenicienta.
Al final aparecieron también los personajes brasileños: el Sací, el Caipora, una muñeca de tela que no para de hablar, un niño muy loquito, una niña con una cartera amarilla, otra con la foto de su bisabuela pegada al cuerpo, un pequeño rey mandón. Todos entraron.
La mochila pesaba más que nunca. ¡Cómo pesan los personajes! Luisa llevo el libro de Blancanieves y la bibliotecaria anotó todo en su ficha.
Poco después la niña llegó a casa feliz. Su mamá le preguntó desde la cocina.
— ¿Hija, llegaste?
— Sí, mami, llegamos."


Texto: Luciana Sandroni
Traducción: Elisa Toledo
Ilustración: Ziraldo

2.4.15

Día del Libro Infantil 2015





Desde el año 1967, cada 2 de abril, como un homenaje al nacimiento de Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil. Un día para compartir y contagiar la pasión por la lectura y darle visibilidad a los buenos libros para niños. 


Cada año un país miembro de IBBY se encarga del afiche para esta fiesta de la literatura infantil; este año la ilustración es de Nasim Abaeian, el texto de Marwa Al Aqroubi y la producción del afiche de la UAEBBY, de los Emiratos Árabes Unidos.


MUCHAS CULTURAS, UNA HISTORIA


"Hablamos idiomas diferentes y venimos de diferentes orígenes, 
sin embargo compartimos las mismas historias"



Historias del mundo... cuentos tradicionales
Es la misma historia para todos nosotros
En diferentes voces
En diferentes colores
Pero sigue siendo la misma...
Principio...
Argumento...
Y final ...
Es la misma historia que todos conocemos y amamos
Todos la escuchamos
En diferentes versiones y por diferentes voces
Sin embargo, siempre es la misma
Hay un héroe... una princesa... y un villano
No importa su idioma o sus nombres
Ni sus rostros
Siempre es la misma
Principio,
Argumento 
Y final
Siempre ese héroe... esa princesa y ese villano
Sin cambios a través de los siglos
Nos acompañan
Nos susurran en nuestros sueños 
Nos mecen para dormir
Sus voces desaparecieron hace tiempo
Pero viven en nuestros corazones para siempre 
Porque ellos nos unen en una tierra de misterio e imaginación
entonces todas las diferentes culturas se funden en Una Historia."


                                                     Texto de Marwa Al Aqroubi


Si lo deseas, puedes descargar y compartir el afiche en este enlace, con mucho gusto lo hemos editado en español para ti.

Porque los libros son instrumentos indispensables para crear puentes, consolidar la comunicación interpersonal, formar estética y cívicamente desde el gozo y ofrecer momentos de vuelo y placer a la imaginación: 

¡Feliz día del Libro Infantil! ¡Comparte la alegría de leer! 






1.4.10

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil


Ilustración Noemí Villamuza


Desde 1965, el 2 de abril de cada año se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, por iniciativa del IBBY y en conmemoración del natalicio del escritor danés Hans Christian Andersen.

Es tradición que cada celebración llegue acompañada de un cartel y un mensaje. Este año la sección española del IBBY, la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil), fue la encargada de elaborarlos y para ello convocaron a un concurso donde resultaron ganadores el autor Eliacer Cansino y la ilustradora Noemí Villamuza.

El lema de este año es "Un libro te espera, ¡búscalo!" y bajo ese mismo título compartimos el mensaje del año 2010:


UN LIBRO TE ESPERA. BÚSCALO



Había una vez
un barquito chiquitito,

que no sabía,
que no podía
navegar.

Pasaron un, dos, tres,
cuatro, cinco, seis semanas,
y aquel barquito,
y aquel barquito
navegó.


Se aprende a jugar antes que a leer. Y a cantar. Los niños de mi tierra entonábamos esta canción cuando aún ninguno sabíamos leer. Nos juntábamos en corro en la calle y, disputándonos las voces con los grillos del verano, cantábamos una y otra vez la impotencia del barquito que no sabía navegar.

A veces fabricábamos barquitos de papel y los poníamos en los charcos y los barquitos se hundían sin conseguir alcanzar ninguna costa.

Yo también era un barco pequeño fondeado en las calles de mi barrio. Pasaba las tardes en una azotea mirando ocultarse el sol por el poniente, y barruntaba a lo lejos -no sabía aún si a lo lejos del espacio o a lo lejos del corazón- un mundo maravilloso que se extendía más allá de donde alcanzaba mi vista.

Detrás de unas cajas, en un armario de mi casa, también había un libro chiquito que no podía navegar porque nadie lo leía. Cuántas veces pasé por su vera sin darme cuenta de su existencia. El barco de papel, atascado en el barro; el libro solitario, oculto en el estante tras las cajas de cartón.

Un día, mi mano, buscando algo, tocó el lomo del libro. Si yo fuese libro lo contaría así: “Un día la mano de un niño rozó mi cubierta y yo sentí que desplegaba mis velas y comenzaba a navegar”.

¡Qué sorpresa cuando por fin mis ojos tuvieron enfrente aquel objeto! Era un pequeño libro de pastas rojas y filigranas doradas. Lo abrí expectante como quien encuentra un cofre y ansía saber su contenido. Y no fue para menos. Nada más empezar a leer comprendí que la aventura estaba servida: la valentía del protagonista, los personajes bondadosos, los malvados, las ilustraciones con frases a pie de página que miraba una y otra vez, el peligro, las sorpresas…, todo, me transportó a un mundo apasionante y desconocido.

De esa manera descubrí que más allá de mi casa había un río, y que tras el río había un mar y que en el mar, esperando zarpar, un barco. El primero al que subí se llamaba La Hispaniola, pero lo mismo hubiese dado que se llamase Nautilus, Rocinante, la nave de Simbad, la barcaza de Huckleberry, ….todos ellos, por más que pase el tiempo, estarán siempre a la espera de que los ojos de un niño desplieguen sus velas y lo hagan zarpar.

Así que…no esperes más, alarga tu mano, toma un libro, ábrelo, lee: descubrirás, igual que en la canción de mi infancia, que no hay barco, por pequeño que sea, que en poco tiempo no aprenda a navegar.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEliacer Cansino


Buscamos y también nos dejamos encontrar, porque a veces los libros llegan a nuestras manos cuando nuestro corazón los llama en el silencio de la mirada y la esperanza de la imaginación...

2.4.09

Dia Internacional del Libro Infantil



Desde 1967, el 2 de abril, día del natalicio de Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil con el ánimo de inspirar el amor por los libros y para llamar la atención de la comunidad sobre los libros para niños.

Cada año una Sección Nacional del IBBY tiene la oportunidad de ser el patrocinador internacional del día del libro infantil. Esa Sección elige un tema e invita a un autor importante del país a escribir un mensaje para los niños del mundo y a un reconocido ilustrador para el diseño de un póster.

Este año la sección de Egipto del IBBY fue la encargada de realizar el póster, con las palabras e ilustraciones de Hani D. El-Masri
Yo soy el mundo
Yo soy el mundo, y el mundo soy yo,
porque por medio de mis libros puedo ser lo que quiera.

Palabras y dibujos, prosa y verso
me trasladan a lugares que están cerca y a la vez lejos.

En la tierra de los sultanes y del oro,
mil historias que hablan sobre todo
de alfombras voladoras, genios de lámparas maravillosas,
ogresas y simbades, le cuentan sus secretos a Sherezada.

Con cada palabra de cada página,
viajo a través del espacio y del tiempo.
Y sobre las alas de la fantasía,
mi espíritu atraviesa tierra y mar.

Cuanto más leo, más comprendo
que con mi libro siempre estaré
en la mejor de las compañías.

Hani D. El-Masri nació en El Cairo, Egipto, en 1951, recibió su educación con los Jesuitas, para ingresar después en el Colegio de Bellas Artes de El Cairo.

Abandonó Egipto, para marcharse a Estados Unidos, a los treinta y cinco años. Allí, se unió a Walt Disney Imagineering en 1990, donde trabajó como diseñador conceptual durante cinco años. En Imagineering, participó en proyectos como el Disneyland’s ToonTown, el Disneyland’s Critter Country de Tokio, el Museo Infantil de Baltimore, y el Arabian Coast del recientemente inaugurado Tokyo Disney Seas.

En 1995, Hani trabajó como artista de desarrollo visual en la película de animación El Príncipe de Egipto, así como en La Ruta hacia El Dorado y Spirit: el corcel indomable. Más tarde se dedicó al trabajo de desarrollo visual en la película Osmosis Jones.

De vuelta en Egipto desde 2005, Hani se dedica a la realización de su propia versión para niños de Las mil y una noches, en forma de libro. Fue premiado como mejor ilustrador por la saga de Sherezada en el Suzanne Mubarak Award, premio otorgado por la Egyptian Board on Books for Young People (EBBY).

Traducción: Paula Sanz
Vía: IBBY