22.8.09

Para leer las estrellas


El principito, de Antoine de Saint-Exupéry


Hace pocos años, para celebrar el Día internacional del Libro Infantil 2006, la sección de Eslovaquia del IBBY convocó al escritor Ján Uličiansky para que hiciera el texto destinado a compartir esa celebración. En esa ocasión creó un hermoso texto que viene perfecto para este momento de recomendar libros relacionados con las estrellas y el universo. El texto, tomado de la revista Imaginaria, dice:

El destino de los libros está escrito en las estrellas

Los adultos suelen preguntarse qué ocurrirá con los libros cuando los niños dejen de leerlos. Una posible respuesta sería:

"¡Los cargaremos en enormes naves espaciales y los enviaremos a las estrellas!"

¡Maravilloso…!

En realidad, los libros se parecen a las estrellas que brillan en el cielo nocturno. Existen tantas que no se las puede contar y se encuentran tan lejanas que no nos animamos a llegar hasta ellas. Pero imaginemos qué profunda sería la oscuridad si algún día todos los libros, esos cometas de nuestro universo cerebral, se extinguieran y dejaran de irradiar su infinita energía de conocimiento humano e imaginación…

¡Dios mío!

¿¡Piensan que los niños no son capaces de comprender semejante ficción científica!? Muy bien, entonces regresaré a la tierra para recordar los libros de mi infancia. De hecho, es lo que se me ocurrió mientras contemplaba la Osa Mayor, la constelación que los eslovacos llamamos "El Gran Carro", porque mis libros más queridos llegaron a mí en un carro… Es decir, el primer destinatario no fui yo sino mi madre. Sucedió durante la guerra.

Mi madre se encontraba un día al borde del camino cuando vio acercarse un carro a los tumbos. Lo arrastraba una yunta de caballos y se solía usar para transportar heno, pero en esa ocasión iba cargado de libros hasta el tope. El conductor le dijo a mi madre que llevaba los libros de la biblioteca del pueblo a un lugar seguro, para salvarlos de la destrucción.

En ese entonces mi madre era una niña a quien le gustaba mucho leer y al ver semejante mar de libros sus ojos brillaron como estrellas. Hasta ese momento sólo había visto carros cargados de heno, de paja o quizás de estiércol. Para ella un carro lleno de libros era algo que sólo podía existir en un cuento de hadas. Y se animó a preguntar:

"Por favor, ¿no podría darme al menos un libro de esa pila tan enorme?".

El hombre asintió con una sonrisa, saltó del carro y desenganchó uno de los costados mientras decía:

"¡Puedes llevarte todos los libros que queden en el camino!".

Los libros cayeron ruidosamente al camino polvoriento y poco después el extraño transporte desapareció tras una curva. Mi madre los recogió con el corazón agitado por la emoción. Después de quitarles el polvo, descubrió entre ellos, por pura casualidad, una colección completa de los cuentos de Hans Christian Andersen. En los cinco volúmenes encuadernados en diversos colores no había una sola ilustración, pero como por arte de magia esos libros iluminaron las noches que tanto la aterrorizaban, porque durante esa guerra había perdido a su madre. Cuando leía aquellos cuentos al atardecer, cada uno de ellos le traía un rayito de esperanza y con una imagen de paz en el corazón, que creaban sus ojos entrecerrados, podía al fin dormirse tranquila, al menos durante un rato…

Pasaron los años y esos libros llegaron a mis manos. Siempre los llevo conmigo por los polvorientos caminos de mi vida. Y, se preguntarán, ¿de qué polvo estoy hablando?

¡Buena pregunta!

Tal vez haya pensado en el polvo de estrellas que se posa sobre nuestros ojos cuando nos sentamos a leer durante una noche oscura. Siempre y cuando estemos leyendo un libro. Al fin de cuentas, podemos leer toda clase de cosas. Una cara humana, las líneas de la mano y las estrellas...

Las estrellas son los libros del cielo nocturno que iluminan la oscuridad.

Cuando no estoy seguro si vale la pena escribir otro libro, miro al cielo y me digo que el universo es realmente infinito y con seguridad tiene que quedar espacio para mi pequeña estrella.

Traducción de Laura Canteros.


Y he aquí nuestra modesta recomendación de libros para tener el cielo al alcance de la curiosidad y la imaginación:

No ficción:

A partir de 3 años
  • Así es el universo. Mariella Busolatti. Ilustración: Cristina Mesturini. EDAF. Madrid. España. 1997.
A partir de 6 años
  • El universo. Anaïs Massini Larousse. Colección Mini Larousse. Barcelona. España. 2006.
A partir de 9 años
  • Cómo descubrió el hombre a qué se parece el Universo. Juliette Nouel-Rénier. Catherine Meurisse. Océano. Colección El conocimiento es una aventura. Barcelona. España. 2007.
  • Descubre... La tierra y el espacio. José Luis Trueba Lara. Ilustrador: Osvaldo Cortés. Altea Santillana. Mexico D.F. 2004.
  • El espacio. Alan Dyer. Editorial Molino. Colección Los exploradores de National Geographic. Barcelona. 2004
  • El Universo. Ofelia Ortega. Parramón. Barcelona. España. 2008.
  • Estrellas y planetas. David H. Levy. Debate. Colección Descubrimientos. Madrid. España. 1996.
  • e.explora Viaje espacial. Ian Graham. DKE -Google.
  • Viaja por el universo. Fernando Bort Misol. SM. Biblioteca interactiva mundo maravilloso. Madrid. España. 2001
  • Viaje increíble a los planetas. Nicholas Harris. Ilustrador: Gary Hincks, Sebastian QuigleySM. Colección Viaje increíble. Madrid. España. 2000.
  • Querido profesor Einstein: correspondencia entre Albert Einstein y los niños. Gedisa. Barcelona. España. 2008.
A partir de 12 años
  • Cielito lindo. Astronomía a simple vista. Elsa Rosenvasser Feher. Siglo XXI editores. Colección Ciencia que ladra. Buenos Aires. Argentina. 2006.
  • Cosmos. Carl Sagan. Planeta. Barcelona. Madrid. 1982.
  • Einstein, el rey de los distraídos. Aquiles Esté. Ilustración: Idana Rodríguez. Cyls Editores. Colección CLave. Serie Fotón. Caracas. Venezuela. 2004.
  • Galileo Galilei. Arturo Uslar Pietri. CEC Libros de El Nacional. Caracas. Venezuela. 2005.
  • La mirada de Galileo. Susana Biro. Colección Ciencia para todos. Fondo de Cultura Económica. México. 2009.
  • Los planetas. David McNab y James Younger. Gedisa. Barcelona. España. 1999.

Ficción:


A partir de 3 años
  • Cuantas estrellas. Giovanna Mantegazza. Ilustración: Anna Curti. Edaf. Madrid. España. 1992.
  • La noche de las estrellas. Douglas Gutierrez. Ilustradora: María Fernanda Oliver. Ediciones Ekaré. Caracas. Venezuela. 1987.
  • Mi casa azul. Alain Serres. Ilustrador: Edmée Cannard. Kókinos. Madrid. 2008
A partir de 6 años
  • Cómo atrapar una estrella. Oliver Jeffrens. Fondo de Cultura Económica. Colección Los especiales de A la orilla del viento. México D.F. 2007.
  • ¿A qué sabe la luna? Michael Grejniec. Kalandraka. España. 1999.
  • Cómo nacieron las estrellas. Clarice Lispector. Ilustración: Eduardo Langagne. Ediciones SM. Colección El barco de vapor, serie naranja. Mexico. 2004.
  • De vuelta a casa. Oliver Jeffers. Fondo de Cultura Económica. Colección Los especiales de A la orilla del viento. México D.F. 2008.
  • El hombre de la luna. Tomi Ungerer. Alfaguara infantil. Madrid. España. 1985.
  • El perro en la luna. Nele Moost. Ilustraciones de Jutta Bücker. Lóguez Ediciones. Salamanca. España. 2001.
  • Estela, princesa de la noche. Marie-Louise Gay. Ediciones Ekaré. Caracas. Venezuela. 2004.
  • La cama de tus suerños. Lauren Child. Serres. Barcelona. España. 2005.
  • Los tres astronautas. Umberto Eco. Ilustración: Juan Marchesi. Ediciones de la Flor. Buenos Aires. Argentina. 1973.
  • Margarita. Rubén Darío. Ilustrador: Monika Doppert. Ediciones Ekaré. Caracas. Venezuela. Reedición aniversaria 2008.
A partir de 9 años
  • El principito. Antoine de Saint-Exupéry. Enrique Sainz editores.México D.F. México. 1981.
  • El astrónomo. Walt Whitman. Ilustrador: Loren Long. RBA Serres. Barcelona. España. 2006.
  • El dueño de la luz. Ivonne Rivas. Ilutración: Irene Savino. Edicones Ekaré. Caracas. Venezuela. 1994.
  • Pamplinas (Henry P.) . Jon Scieszka. Norma. 2006.
  • Saber de las galaxias y otros cuentos. Adela Bash. Ilustración: Pez. Norma. Torre de papel. Buenos Aires. Argentina. 2001.
  • Tin tin: Objetivo la luna. Hergé. Editorial Juventud. Barcelona. España. 2004.
A partir de 12 años
  • De la tierra a la luna. Julio Verne. Edaf. Madrid. España. 2006.
  • La clave secreta del universo. Lucy Hawking, Stephen Hawking, Christophe Galfard. Montena. Colección Serie Infinita. Barcelona. España. 2008.
  • Stardust. Neil Gaiman. Norma Editorial. Barcelona. España. 2001.

Enlaces:

Año internacional de la Astronomía
Centro de investigaciones de astronomía "Francisco J. Duarte"
Proyecto Galileo
Galileo Galilei
Cosmowiki
Especial astronomía diario El País, España
Kalipedia
Cielo para todos
Instituto de astrofísica de Canarias
El telescopio Hubble (en inglés)
¿Cómo funciona el Hubble?
Observatorio Arval
El cielo de Caracas en Sky & Telescope

Programas descargables para ver el universo en tu computadora:
Stellarium
Stele (en inglés)
Proyecto Celestia
Atlas virtual de la luna (en inglés)
Imagen astronómica del día

Si se te ocurre alguna sugerencia, puedes compartirla en los comentarios.
¡Feliz vuelo!

19.8.09

Unidos por las estrellas


El Astrónomo, Walt Whitman
Ilustrado por Loren Long
Serres, 2006

Como parte de la agenda vacacional del programa infantil “La Zaranda Creativa” de Cultura Chacao, se llevará a cabo una actividad titulada Galileo y el Quinto Planeta, a cargo de la Fundación Venezolana para el Avance de la Ciencia, FUNDAVAC, este sábado 22 y domingo 23 de agosto a las 3:00 p.m., en el Centro Cultural Chacao de El Rosal.

Enmarcada en la celebración del Año Internacional de la Astronomía, esta actividad contempla una presentación interactiva sobre Galileo Galilei, Júpiter y los satélites galileanos; así como también una sesión de cuentacuentos en torno al tema astronómico, con una selección especial de historias donde los astros son los protagonistas y los libros de ciencia sus mejores acompañantes. La hora de cuentos y lectura orientada estará cargo la narradora oral Linsabel Noguera y tendrá además el apoyo de Cyls editores, quien ofrecerá su colección para el deleite de los más curiosos y cupones de descuento para los visitantes.

Simultáneamente, toda la familia podrá disfrutar del Planetario Móvil Starlab, en el cual se dará una introducción histórica sobre Galileo, su relación con la ciencia y la religión, detalles sobre cómo diseñó su telescopio (el primero de la historia) y como era en comparación con uno moderno. También podrás descubrir generalidades sobre Júpiter, sus lunas galileanas, lo que sabemos sobre ese sistema en la actualidad y con la ayuda del software especializado Stellarium, se mostrará a los asistentes cómo ubicar a Júpiter, que durante estas noches está esplendoroso en el cielo de Caracas. una excelente oportunidad para mirar el universo como Galileo Galilei lo hizo por primera vez hace 400 años con el primer telescopio astronómico.

Los niños y niñas presentes, junto a sus representantes, podrán aprender de las estrellas, constelaciones, mitos y cuentos alegóricos a través de un divertido paseo por el Sistema Solar que los adentrará en el interesante estudio del cosmos, resaltando la importancia de la observación interestelar y la manera como la astronomía une a los pueblos.

Como aperitivo de esta merienda de estrellas, un poema:

Cuando escuché al sabio astrónomo

Cuando escuché al sabio astrónomo;
cuando las pruebas, las figuras, se alinearon frente a mi;
cuando me mostraron los mapas celestes y las tablas para sumar; dividir y medir;
cuando, sentado, escuché al astrónomo hablar con gran éxito en el salón de conferencias,
de repente, sin motivo, me sentí cansado y enfermo;
hasta que me levanté y me deslicé hacia la salida, para caminar solo,
en el mismo aire húmedo de la noche, y de cuando en cuando,
mirar en silencio perfecto a las estrellas.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx Walt Whitman

Hojas de hierba
Edición de 1867 (
en inglés )




Fechas: Sábado 22 y domingo 23 de agosto 2009
Hora: 3 PM
Lugar: Centro Cultural Chacao.
Av. Tamanaco, El Rosal, detrás de Centro Lido.
Entrada libre

Lilian Ríos en La hora del cuento



Matilda, de Roald Dahl
Ilustrada por Quentin Blake


Si te encanta que te cuenten cuentos con la picardía y dulzura de las abuelas modernas, entonces acércate este sábado 22 de agosto al Banco del Libro, porque en La Hora del Cuento estará la más divertida abuela cuentacuentos: Lilian Rios. Invita a toda tu familia y aprovecha después de la contada para visitar el Club de Cuentos y la Librería.

Durante el mes de agosto la invitada de la Librería del Banco del Libro es Ediciones Ekaré, editorial venezolana dedicada desde 1978 a publicar libros de nuestra cultura y de otras partes del mundo para niños y jóvenes. Ekaré, que en Pemón significa narración nueva o verdadera, traerá a nuestra librería sus títulos clásicos como también sus novedades, entre ellas El Pequeño Rey: una divertida historia relatada con un fino sentido de la ironía.

Sábado 22 de agosto
11 am
Hall del Banco del Libro
Av. Luis Roche Edf. Banco del Libro
Estacionamiento y vigilancia
Entrada Libre

Via: Prensa Banco del Libro

18.8.09

Galileo en el Año Internacional de la Astronomía


¿QUIÉN ERA GALILEO?

Galileo Galilei (Pisa, 1564 – Florencia, 1642) es recordado como el padre del método experimental. Si algún físico o filósofo decía “mi teoría predice lo siguiente,” Galileo le contestaba, “muy bien, vamos a realizar un experimento para ver si lo que tu afirmas ocurre en la naturaleza, tal como predice tu teoría.” Hoy en día suena lógico, mas hace cuatro siglos las cosas no eran así de fácil. La filosofía y la religión se basaban en dogmas rígidos, aceptados por todos como verdades absolutas, las cuales, obviamente, no necesitaban de verificación alguna. De manera que muchos se molestaron al enterarse de que un tal Galileo quería ver si las ‘verdades’ eran verdad.

Entre tanto, en 1609 Galileo se entera de que un óptico holandés, Hans Lippershey, había tallado un par de lentes y las había combinado para fabricar un telescopio. En seguida Galileo talla sus propias lentes y arma también un telescopio rudimentario. El mérito de Galileo no es la reinvención del telescopio, sino el uso que le dio. Fue el primero que observó los fenómenos celestes a través de ese par de lentes. Ante sus ojos fueron apareciendo maravillas que ningún ser humano había visto anteriormente. Los cráteres de la Luna, los satélites del planeta Júpiter y las estrellas débiles que constituyen la Vía Láctea se veían con una claridad asombrosa.


Los telescopios empleados por Galileo eran muy simples. Sin embargo, el tallado de los vidrios para la fabricación de las dos lentes requería de grandes esfuerzos por parte del astrónomo. Lo normal, para aquel entonces, era fabricar más de una docena de lentes para luego quedarse con las que daban las imágenes más nítidas.


Galileo, luego de varios años de observación y estudio del cielo, apoyó el sistema copernicano, el cual afirmaba que el Sol ocupa el centro del Sistema Solar, cosa que le causó no pocos problemas con las autoridades en su época. Fue obligado a firmar una declaración en la cual aseguraba que la Tierra se encontraba fija en el espacio, siendo ésta el centro del universo. Cuenta la leyenda que luego de firmar, so pena de ser quemado en la hoguera por la inquisición, Galileo dijo
“eppur si muove (y sin embargo se mueve)” aludiendo a nuestro planeta.


Tomado de la página del Centro de Investigaciones de Astronomía "Francisco J. Duarte" (CIDA)

6.8.09

Pequeños escritores


Foto: Lin

Las letras, la creatividad y la pintura se apoderaron de las vacaciones de los pequeños en Valencia, a través del Sistema Nacional de Niños, Niñas y Jóvenes Escritores de Venezuela, proyecto que adelanta la Fundación Arturo Uslar Pietri y que se llevó a cabo en las instalaciones de la Fundación Notitarde.

En este sentido, Antonio Ecarri, presidente de la Fundación Arturo Uslar Pietri, explicó que “este es el primer grupo de pequeños escritores que ha sido acreditado oficialmente con el nivel 1 del Sistema Nacional de Niños, Niñas y Jóvenes Escritores, gracias al convenio que adelantamos con la Fundación Notitarde para llevarlo, en una primera fase, a los hijos de los trabajadores de este medio de comunicación regional y que posteriormente será extendido a la región central del país”.

Este primer grupo –continúo Ecarri- cuenta ya con una obra escrita, gracias a la dedicación de un grupo de docentes del Instituto Pedagógico de Caracas, quienes fueron los responsables de desarrollar en los pequeños todo el talento y la creatividad para crear su primer cuento. Lo más gratificante de todo esto es que los pequeños se sentirán estimulados a continuar escribiendo, ya que sus trabajos serán publicados en el portal de la Fundación donde se encuentran las obras de Uslar Pietri: www.proyectoleer.com

Por su parte, Simón Millán, coordinador académico de la Fundación Arturo Uslar Pietri, detalló que “durante 16 horas académicas más de 50 niños entre 6 y 13 años de edad, recibieron las herramientas para crear su primer cuento a través del desarrollo del pensamiento creativo; comprensión de la lectura y escritura; expresión oral y corporal, así como también el manejo de instrumentos tecnológicos”.

Lo que se busca –prosiguió Millán- es brindar un curso integral a los niños y adolescentes que se inician en el mundo de la escritura. El Sistema Nacional de Niños, Niñas y Jóvenes Escritores de Venezuela está concebido para ser desarrollado en varios niveles. A medida que el niño va evolucionando, recibe nuevas técnicas de aprendizaje para formarse como un escritor y tener un oficio digno en su futuro próximo.

De igual forma, el coordinador académico del proyecto resaltó la labor invaluable de los facilitadores del curso, quienes con profesionalismo, dedicación y entrega trabajaron con cada uno de los niños y adolescentes, descubriendo sus habilidades y destrezas para que próximamente puedan traer a nuestra tierra el Premio Nobel de Literatura.

vía: Fundación Arturo Uslar Pietri