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2.4.13

¡Feliz cumpleaños Hans!

Andersen, por Carl Hartmann. 1845.


Hans Christian Andersen nació el 2 de abril de 1805 en Dinamarca. Su padre era zapatero y por recrear con su imaginación el mundo en que vivía, Hans pronto empezó a escribir, y a partir de 1838 ya era un escritor consolidado. La vendedora de fósforos, Las zapatillas rojas, El encendedor de yesca, La princesa y el guisante, Las flores de la pequeña Ida, Pulgarcita, El traje nuevo del emperador, El soldadito de plomo, Los cisnes salvajes, El patito feo, La reina de las nieves y La sirenita, entre otras de sus historias, aún son disfrutadas, reeditadas, convertidas a nuevos formatos como el cine y los juegos de video, e influyeron de tal manera en el mundo musical -al cual Andersen amaba con pasión- que han inspirado ballets, canciones y una hermosísima ópera: Rusalka, del compositor checo Antonin Dvorak.

Andersen disfrutaba sentarse a contar sus propias historias al público, especialmente a los niños, mientras recortaba figuras de papel con las que ilustraba sus historias frente a la mirada asombrada de aquellos que veían aparecer de sus manos siluetas tan mágicas como sus palabras.

En 1866 el rey de Dinamarca le concedió el título honorífico de Consejero de Estado y en 1867 fue declarado Ciudadano ilustre de su ciudad natal, Odense. Andersen falleció el 4 de agosto de 1875. En su honor, desde 1956 se concede, el Premio Hans Christian Andersen de literatura infantil cada dos años, el cual desde 1966, también incluye una premiación para la ilustración y Odense se hizo un museo para recordarlo.

Por si no eran suficientes la cantidad de relatos que ya había publicado, el diciembre del año pasado se descubrió un manuscrito inédito, perteneciente a sus primeros cuentos de juventud, llamado "La vela". 

De sus cuentos, entre nuestros  favoritos están Las zapatillas rojas, El ruiseñor, Los cisnes salvajes, La sirenita y La princesa y el guisante.

Para leer en línea cuentos de Andersen puedes visitar:
Ciudad seva
Cuentos de Andersen
Hans Christian Andersen: fairy tales and stories (en inglés), con ilustraciones de Vilhelm Pedersen and Lorenz Frølich.

Descubre las ilustraciones que Andersen hacía en papel recortado:
The Royal Library
Museos de Odense

...o un libro artesanal hecho por Andersen
Biblioteca Nacional de Dinamarca

...estampillas que protagonizan sus cuentos y su figura.

También puedes ver algunos retratos de Hans Christian Andersen en
Museos de Odense
The Royal Library

Y  aquí compartimos un fragmento de una película que nos gusta mucho desde niños, donde Danny Kaye interpreta la biografía ficcionada de Hans Christian Andersen.

2.4.12

Día internacional del libro infantil 2012



Cada 2 de abril, el IBBY (International Board on Books for Young People) celebra el Día Internacional Del Libro Infantil para conmemorar el nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen (2 de abril de 1805). Un país miembro del IBBY es el encargado de realizar el cartel y el mensaje dirigido a todos los niños del mundo. Para el 2012, le tocó a la sección de México. La ilustración es de Juán Gedovius y el texto del mensaje es de Francisco Hinojosa.

HABÍA UNA VEZ UN CUENTO QUE CONTABA EL MUNDO ENTERO

Había una vez un cuento que contaba el mundo entero. Ese cuento en realidad no era uno solo, sino muchos más que empezaron a poblar el mundo con sus historias de niñas desobedientes y lobos seductores, de zapatillas de cristal y príncipes enamorados, de gatos ingeniosos y soldaditos de plomo, de gigantes bonachones y fábricas de chocolate. Lo poblaron de palabras, de inteligencia, de imágenes, de personajes extraordinarios. Le permitieron reír, asombrarse, convivir. Lo cargaron de significados. Y desde entonces esos cuentos han continuado multiplicándose para decirnos mil y una veces “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero…”
Al leer, al contar o al escuchar cuentos estamos ejercitando la imaginación, como si fuera necesario darle entrenamiento para mantenerla en forma. Algún día, seguramente sin que lo sepamos, una de esas historias acudirá a nuestras vidas para ofrecernos soluciones creativas a los obstáculos que se nos presenten en el camino.
Al leer, al contar o al escuchar cuentos en voz alta también estamos repitiendo un ritual muy antiguo que ha cumplido un papel fundamental en la historia de la civilización: hacer comunidad Alrededor de esos cuentos se han reunido las culturas, las épocas y las generaciones para decirnos que somos uno solo los japoneses, los alemanes y los mexicanos; aquellos que vivieron en el siglo XVII y nosotros que leemos un cuento en internet; los abuelos, los padres y los hijos. Los cuentos nos llenan por igual a los seres humanos, a pesar de nuestras enormes diferencias, porque todos somos, en el fondo, sus protagonistas.
Al contrario de los organismos vivos, que nacen, se reproducen y mueren, los cuentos, que surgen colmados de fertilidad, pueden ser inmortales. En especial aquellos de tradición popular que se adecúan a las circunstancias al contexto del presente en el que son contados o reescritos. Se trata de cuentos que, al reproducirlos o escucharlos os convierten en sus coautores.
Y había una vez, también, un país lleno de mitos, cuentos y leyendas que viajaron por siglos, de boca en boca, para exhibir su idea de la creación, para narrar su historia, para ofrecer su riqueza cultural, para excitar la curiosidad y llenar de sonrisas los labios. Era también un país en el que pocos de sus pobladores tenían acceso a los libros. Pero esa es una historia que ya ha empezado a cambiar. Hoy los cuentos están llegando cada vez más a rincones apartados de mi país, México. Y al encontrarse con sus lectores están cumpliendo con su papel de hacer comunidad, hacer familia y hacer individuos con mayor posibilidad de ser felices.


Francisco Hinojosa
México

2.4.10

Hans Christian Andersen


Portrait of Hans Christian Andersen
C. A. Jensen - 1836


Autor de cuentos entrañables, que guardan en su interior el reflejo de un mundo un poco cruel, Andersen disfrutaba sentarse a contar sus propias historias al público, especialmente a los niños, mientras recortaba filigranas de papel con las que ilustraba sus historias ante la mirada asombrada de aquellos que veían aparecer de sus manos figuras tan mágicas como sus palabras.


Hans Christian Andersen nació el 2 de abril de 1805 en la ciudad de Odense, Dinamarca. Hijo de un zapatero pronto empezó a escribir y a partir de 1838 ya era un escritor consolidado. La vendedora de fósforos, Las zapatillas rojas, El encendedor de yesca, La princesa y el guisante, Las flores de la pequeña Ida, Pulgarcita, El traje nuevo del emperador, El soldadito de plomo, Los cisnes salvajes, El patito feo, La reina de las nieves y La sirenita, entre otras historias aún son disfrutadas, reeditadas, convertidas a nuevos formatos como el cine y los juegos de video, e influyeron de tal manera en el mundo musical, al cual Andersen amaba con pasión, que han inspirado ballets, canciones y una hermosísima ópera: Rusalka, de Dvorak.

En 1866 el rey de Dinamarca le concedió el título honorífico de Consejero de Estado y en 1867 fue declarado Ciudadano ilustre de su ciudad natal. Andersen falleció el 4 de agosto de 1875. En su honor, desde 1956 se concede, el Premio Hans Christian Andersen de literatura infantil cada dos años, el cual desde 1966, también incluye una premiación para la ilustración y en su ciudad natal se hizo un museo para recordarlo.

Como nota curiosa, si de noche ves una estrella que refulge, probablemente sea aquel asteroide que en 1976, el Astrónomo Nicolai Chernykh bautizara en su honor con el nombre de Andersen y que antes se llamaba asteroide 2476.

Si quieres conocer más de Hans Christian Andersen te invitamos a visitar la exposición itinerante "El cuento de hadas de Hans Christian Andersen" que
la Fundación José Ángel Lamas realiza en la sede del Casco Histórico de Petare gracias a un convenio con el Consulado de Dinamarca en Venezuela, la exposición estará abierta de lunes a viernes, en la sala uno de Fundalamas, desde el 24 de marzo hasta el 30 de abril.

Para leer en línea los cuentos de Andersen, te dejamos estos dos lugares: Ciudad Seva y Andersen cuentos


Y para cerrar, este corto animado con una versión de La vendedora de fósforos

1.4.10

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil


Ilustración Noemí Villamuza


Desde 1965, el 2 de abril de cada año se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, por iniciativa del IBBY y en conmemoración del natalicio del escritor danés Hans Christian Andersen.

Es tradición que cada celebración llegue acompañada de un cartel y un mensaje. Este año la sección española del IBBY, la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil), fue la encargada de elaborarlos y para ello convocaron a un concurso donde resultaron ganadores el autor Eliacer Cansino y la ilustradora Noemí Villamuza.

El lema de este año es "Un libro te espera, ¡búscalo!" y bajo ese mismo título compartimos el mensaje del año 2010:


UN LIBRO TE ESPERA. BÚSCALO



Había una vez
un barquito chiquitito,

que no sabía,
que no podía
navegar.

Pasaron un, dos, tres,
cuatro, cinco, seis semanas,
y aquel barquito,
y aquel barquito
navegó.


Se aprende a jugar antes que a leer. Y a cantar. Los niños de mi tierra entonábamos esta canción cuando aún ninguno sabíamos leer. Nos juntábamos en corro en la calle y, disputándonos las voces con los grillos del verano, cantábamos una y otra vez la impotencia del barquito que no sabía navegar.

A veces fabricábamos barquitos de papel y los poníamos en los charcos y los barquitos se hundían sin conseguir alcanzar ninguna costa.

Yo también era un barco pequeño fondeado en las calles de mi barrio. Pasaba las tardes en una azotea mirando ocultarse el sol por el poniente, y barruntaba a lo lejos -no sabía aún si a lo lejos del espacio o a lo lejos del corazón- un mundo maravilloso que se extendía más allá de donde alcanzaba mi vista.

Detrás de unas cajas, en un armario de mi casa, también había un libro chiquito que no podía navegar porque nadie lo leía. Cuántas veces pasé por su vera sin darme cuenta de su existencia. El barco de papel, atascado en el barro; el libro solitario, oculto en el estante tras las cajas de cartón.

Un día, mi mano, buscando algo, tocó el lomo del libro. Si yo fuese libro lo contaría así: “Un día la mano de un niño rozó mi cubierta y yo sentí que desplegaba mis velas y comenzaba a navegar”.

¡Qué sorpresa cuando por fin mis ojos tuvieron enfrente aquel objeto! Era un pequeño libro de pastas rojas y filigranas doradas. Lo abrí expectante como quien encuentra un cofre y ansía saber su contenido. Y no fue para menos. Nada más empezar a leer comprendí que la aventura estaba servida: la valentía del protagonista, los personajes bondadosos, los malvados, las ilustraciones con frases a pie de página que miraba una y otra vez, el peligro, las sorpresas…, todo, me transportó a un mundo apasionante y desconocido.

De esa manera descubrí que más allá de mi casa había un río, y que tras el río había un mar y que en el mar, esperando zarpar, un barco. El primero al que subí se llamaba La Hispaniola, pero lo mismo hubiese dado que se llamase Nautilus, Rocinante, la nave de Simbad, la barcaza de Huckleberry, ….todos ellos, por más que pase el tiempo, estarán siempre a la espera de que los ojos de un niño desplieguen sus velas y lo hagan zarpar.

Así que…no esperes más, alarga tu mano, toma un libro, ábrelo, lee: descubrirás, igual que en la canción de mi infancia, que no hay barco, por pequeño que sea, que en poco tiempo no aprenda a navegar.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEliacer Cansino


Buscamos y también nos dejamos encontrar, porque a veces los libros llegan a nuestras manos cuando nuestro corazón los llama en el silencio de la mirada y la esperanza de la imaginación...